EL VINO EN LA HISTORIA

s quizás el vino, la bebida cuyo origen se pierde con el tiempo. Si en el Génesis, encontramos a Noé como el primer vitivinicultor, va a ser el Dionisios griego y el Baco romano, quienes personifiquen, como símbolos mitológicos, el cultivo de la vid y la elaboración del vino. Los descubrimientos arqueológicos del siglo XX, que nos han llevado a las ruinas de las grandes ciudades como Babilonia, Nínive, Creta, etc.., siempre han tenido en común los restos, unas veces en grabados, otras en mosaicos y no pocas en utensilios, como fieles exponentes de la presencia del vino en la Antigüedad. Más de seiscientas citas que podemos encontrar en la Biblia, están referidas al vino o a la vid, los hallazgos que nos remontan a siglos antes de J. C., en la India, en el Egipto de los faraones, en el imperio Asirio, las fiestas paganas en honor al vino (las grandes y pequeñas Dionisias en Grecia y las de Baco en Roma), los vinos griegos perfumados de la Tesalia, Frigia, Quio, Tracia, Lesbos, Chipre, etc., y los cécubo, faleno, mamertino, etc., romanos, constituyen en su conjunto, pruebas fehacientes de la importancia del vino desde los tiempos más remotos.

i muchos autores admitían como cuna de la vid el Asia Central, hoy día se estima como más probable que debió ser en la Europa Continental, donde hizo su aparición, puesto que, según muchos científicos, existía ya, en la era terciaria y cuaternaria, una planta salvaje, la «labrusca» o «lambrusca» (vid salvaje), muy resistente a los cambios de temperatura, y que más tarde daría lugar a los viñedos cultivables.

a a ser durante el esplendor del Imperio romano, cuando el desarrollo vitivinícola adquiere una gran preponderancia. Bien es verdad que en la mayoría de los pueblos dominados se conocía y practicaba el cultivo de la vid, pero los elaborados en las Galias, etc., fueron ya motivo de una comercialización más intensa y provechosa. Es de destacar al tratadista hispano Lucio Junio Moderato, más conocido por Columela (nacido 3 años a. de J. C.) cuyas referencias al cultivo de la vid, en su obra «De Re Rrústica» (dividida en 13 libros), son ejemplo claro de la preocupación e importancia que tenía esta dentro del sector agrario.
in embargo, en la época del emperador Domiciano, se prohibe el cultivo de la vid (año 92 después de J. C.), aunque más tarde, con Probo (Marco Aurelio), va a alcanzar su máximo desarrollo.
Todo este proceso de evolución hubiera sido el normal de no acaecer un hecho histórico que iba a dar un empuje extraordinario, al desarrollo y propagación del cultuvo de los viñedos. Este momento va a ser la aparición del Cristianismo. La necesidad del vino para el sacrificio de la misa, hizo que los primeros padres de la Iglesia fomentasen su producción. Más tarde, en los monasterios, era normal que una, parte del terreno, se dedicase al cultivo de la vid. Los monjes que los habitaban, dividían su tiempo entre la oración, el estudio y los trabajos
agrícolas, que les ayudaban a obtener lo necesario para el sustento diario. Pero, era en el vino, en su elaboración, conservación, etc., donde ellos ponían el máximo cuidado. Así, vamos a ver, que durante toda la Edad Media, los mejores caldos provienen de las cavas de los monasterios. En el libro XVIII, del "Originum Sive Etymologiarum Libri XX", más conocido con el nombre de Etimologías, que San Isídoro de Sevilla dedica a la Agricultura, se hace referencia a las distintas variedades de vinos, que eran obtenidas en la Península.
a invasión de los árabes, no supuso ningún retroceso en los cultivos, como cabría suponer por su religión. La prohibición del Corán fue olvidada ante los caldos que, sobre todo en la región Bética, se elaboraban. La práctica del soleo, fue iniciada por los musulmanes y hoy podemos decir que nuestros vinos dulces de Málaga, son descendientes de aquéllos otros que tanto arraigo tuvieron entre los árabes.
Hacia mediados del siglo XII, y durante todo el siglo XIII, las prácticas vitivinícolas alcanzan un gran desarrollo. Va a ser el primer poeta español Gonzalo de Berceo, quien nos cante las excelencias del vino en las estrofas de sus versos. En la vida de Santo Domingo de Silos nos dice:

«Ca non so tan letrado por fer otro latino
bien valdrá, como creo, un vaso de bon vino»

a en el siglo XV, durante el reinado de los Reyes Católicos, el agrónomo y matemático Gabriel Alonso de Herrera publica (Alcalá 1513) su «Obra de agricultura compilada de diversos autores» que, reimpresa numerosas veces, nos da la primera clasificación científica de los vinos, en relación con las uvas empleadas para su obtención.
Lo más importante de Gabriel Alonsode Herrera, fue recoger toda la legislación que hasta entonces se conocía. No hay que olvidar que dos siglos antes, el rey Alfonso X el Sabio, en sus obras jurídicas el Fuero Real y las Partidas, ya daba normas sobre la venta de los vinos.

ás tarde, en los siglos XVI y XVII, el vino sigue su marcha ascendente. En las mesas de los reyes, en las de los nobles y en las de los aldeanos, siempre había, una copa o un vaso de vino.

Sin embargo, cualquier deseo que fuera encaminado al transporte
de los caldos o su envejecimiento, traía consigo, no pocas pérdidas y fracasos. La utilización del azúcar para activar la fermentación y el empleo del corcho, mitigarían algo, estos problemas.
mediados del siglo XIX va a ser, el insigne investigador francés, Luis Pasteur, quien con sus teorías y pruebas sobre, la fermentación alcohólica, las alteraciones de los vinos y toda una serie de estudios sobre la química biológica agrícola, iba a dar la solución para lograr una vinificación perfecta.
esde entonces hasta nuestros días, la Enología y la Ampelografía han alcanzado la categoría de ciencias. Los últimos adelantos técnicos facilitan los procesos de elaboración del vino, logrando así, caldos afamados cuyo nombre sólo, puede ser carta de reconocimiento en cualquier país.

DANOS TU OPINION

[VOLVER]___________________________[PÁGINA PRINCIPAL]

El vino©Tresem Mohebius - 2002. Realizada para Internet Explorer 5.0 o superior y una resolución de 800x600.

. . .